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Acerca de la incompetencia de algunos medios de comunicación ante el atentado de Estados Unidos ocurrido el 11 de septiembre de 2001.

 

 

Ovidio Cordero Rodríguez

2002 © oCordero.com

 

Las torres mellizas

 

El sentido metafórico que se usa, usaba, para llamar a las torres del World Trade Center de Nueva York, las torres Gemelas, no se puede aplicar precisamente en el caso de la información que se nos ha venido regalando a través de los medios de comunicación (prensa, radio, televisión) en los últimos días. Todo ello con motivo del considerado atentado más grave de la historia de la Humanidad. La información no era «gemela». Aunque debiera serlo más que las mismas torres. Desde que se relatara el suceso en directo por todos los canales de televisión (ahora más que nunca, nos sirve el lema de la CNN: «Está pasando; lo estás viendo»), hasta los días siguientes —aún hoy— nos han dado información de lo más variopinta. Vean:

        Unos decían que en la torre había 50.000 personas trabajando en el momento del atentado. Otros, que había 20.000.

        Unos decían que en las torres habrían muerto como mínimo 15.000 personas. Otros, que 10.000. Una semana después ya se sabía que unos 5.000.

        Unos decían que en las torres había 400 empresas. Otros, que más de 600. Incluso se llegó a decir que 40. Como ven, las diferencias son abismales. ¿Por qué? ¿Por qué tantas diferencias, tanta información no contrastada ni bien documentada; tanta desinformación?

        Después de oír estos datos, uno se queda atónito. Ya no sabe qué creer. Qué razón existe para confiar en unos y no en otros. Y hablamos de información que se supone que debe ser objetiva. Mejor no hablar de las opiniones: que si Tercera Guerra Mundial, que si Guerra Local… Y así.

        Con este suceso de tremendas dimensiones, hemos podido observar una obviedad que existe en el día al día de la información: solo que ahora lo hemos captado con suma facilidad porque nos lo han dejado en bandeja.

        Otro de los fenómenos que se ha podido observar tras este hecho es la infinidad de maneras que «hay» para llamar al país estadounidense: desde USA (hablando en español) hasta los Estados Unidos, EEUU, E.E.U.U., etcétera (hay más de diez). Pero esto de los nombres da para otro artículo, así que mejor lo dejamos para otra semana.

        Lo dicho. Que las torres de la información no son gemelas: salen de distintos óvulos. Son mellizas.

 

Ovidio Cordero Rodríguez

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Ovidio Cordero Rodríguez
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