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¿Por qué porque, por que, porqué y por qué? Umm..., porque...

 

 

Ovidio Cordero Rodríguez

2002 © oCordero.com

 

¿Por qué porqué? (1)

 

¿Por qué nos dan a veces tantos problema esas seis letras, estas seis palabras: porque y por que; porqué y por qué? Quizá porque a veces no se sabe distinguir ante cuál se encuentra uno. Pero eso se puede arreglar: existen algunos trucos que nos pueden ayudar a no confundirlos.

Como vemos, hay cuatro porqués (porque y por que; por qué y porqué), que separamos en dos grupos para distinguir las formas átonas —las dos primeras— de las tónicas. La primera, porque, es una conjunción subordinante causal: Voy al cine porque ponen una de Woody Allen, donde la causa es justo todo lo que sigue a la conjunción, la cual equivale a otras conjunciones o locuciones conjuntivas como ya que, como quiera que…: Voy al cine ya que echan una de Woddy Allen. Con esto ya podemos distinguir fácilmente el porque conjunción, sustituyéndolo por sus equivalentes; aunque es éste precisamente un porque que no suscita mucho problema.

En segundo lugar tenemos el por que átono, sin tilde en la e, donde la preposición por va seguida del pronombre relativo que: Esa fue la razón por que lo echaron a la calle; o de la conjunción subordinante que: El éxito en una carrera pasa por que estudies cada día. En el caso del que pronombre relativo, lo podemos reconocer fácilmente mediante la intercalación de un artículo entre la preposición y el relativo: Esa fue la razón por ‘la’ que lo echaron a la calle. Esta forma sin el artículo ha caído en desuso puesto que podría confundirse con porque; eso sí, con el artículo incrustado da mucho juego. En cuanto al que conjunción, resulta un poco más complicado destaparlo, aunque lo podríamos descubrir por eliminación…, si no es porque ni porqué, va separado: por que.

En tercer lugar está quizá el más simple de todos, el porqué, que funciona exactamente igual que un sustantivo. Aunque se suele tener como el más fácil de discriminar, en muchas ocasiones nos encontramos con el error: por qué separado: El por qué de vuestra mala situación económica es el derroche. Se confunde por analogía por el otro por qué mucho más habitual, ya que al ser ambos tónicos, la similitud en la pronunciación es muy alta. El porqué sustantivo lo reconocemos poniéndole un determinante (artículo, demostrativos, etc.) delante: Explícame ‘el’ porqué de tu dimisión; Desconozco ‘tus’ porqués. [La próxima semana, segunda parte de este artículo.]

 

Ovidio Cordero Rodríguez

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[Siguiente artículo: ‘Sino’ qua non.]

 

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Ovidio Cordero Rodríguez
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