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Comentábamos en el número
anterior tres de las cuatro formas para la secuencias de fonemas [porke]:
porque (conjunción subordinante causal), porqué (sustantivo) y
por que (preposición —por— más pronombre relativo o conjunción
subordinante —que—, según el caso). Ahora nos queda la forma tónica por
qué.
Esta grafía está formada por
la preposición por seguida del pronombre o adjetivo qué (con
tilde diacrítica). Por ejemplo, en ¿Por qué me dejaste plantado? el
qué funciona como pronombre porque sustituye a un sustantivo, que se
omite mediante la elipsis. Estos nombres podrían ser motivo, causa,
razón: ¿Por qué ‘motivo’/’causa’/‘razón’ me dejaste plantado?
Así pues, en este segundo caso, donde el sustantivo aparece después del
por qué, el qué funciona como adjetivo.
Esta forma suele aparecer
casi siempre en oraciones interrogativas y exclamativas: ¿Por qué he de
ir yo a tirar la basura? ¡Por qué harán tanta escandalera!, pero
también en proposiciones interrogativas indirectas: No comprendo por qué
no estudias, Pregúntale por qué se va de viaje a Londres. En
todos estos casos, tal y como hemos expuesto al comienzo, esta forma se
escribe separada por tratarse de dos palabras distitas. Así, también
escribiríamos: ¿Por cuánto te venden el coche?, ¿Por cuál votas?
(= ¿Por qué partido votas?), etcétera.
Saliéndonos un poco del hilo,
pero siguiendo con el asunto de las interrogaciones, cabría decir que en los
últimos tiempos, con la llegada de las nuevas tecnologías, como el correo
electrónico y los teléfonos móviles, a todos se nos ha brindado la
posibilidad de poder comunicarnos de manera rápida y sencilla. De este modo,
y con estos nuevos sistemas, se ha incentivado el hábito de escribir con el
ordenador o con el propio móvil, lo cual ha hecho que se extienda o que
salga a la luz un uso impropio del lenguaje. Por ejemplo, hoy en día es
bastante habitual observar le ausencia del signo de interrogación de
apertura (¿): Como estás?, y de exclamación (¡): Hola!,
y se suele dar no con poca frecuencia en publicidad: por ejemplo, Qtal!
es el nombre, en español, de un servicio de Vodafone que, como se aprecia,
utiliza tan solo el signo de exclamación de cierre. Estos usos, formados así
por razones como la economía lingüística y el roce directo con el inglés,
atentan contra la lengua española y están bastante mal vistos —especialmente
en escritos formales—. |