Ovidio Cordero Rodríguez

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Queísmo y dequeísmo (y 2)

(Nota: a partir de esta semana todos los ejemplos referentes a formas incorrectas irán tachados, de manera que se advierta con más claridad —según los criterios expuestos— lo que es correcto y lo que no.)

La semana pasada hablábamos básicamente del queísmo. Problema que se producía cuando indebidamente suprimimos una preposición de delante de la conjunción que. Como ejemplo, advertir que (con significado «aconsejar»): Los políticos advierten que hay que mantenerse alerta, cuando habría que decir Los políticos advierten de que hay que mantenerse alerta. En su otro significado («enterarse de», «darse cuenta», «percatarse») no precisa esa preposición de. Por ejemplo, el de la nota debajo del título de este artículo: […] de manera que se advierta con más claridad […].

        La segunda parte de esta materia es el problema del dequeísmo. Se suele percibir con bastante más claridad, pero no por ello se deja de producir. Al mismo tiempo, paradójicamente, el hecho de que se piense que al decir de que ya estamos cometiendo un dequeísmo, hace que se tienda a expresar todos los verbos, sea cual sea, sin la preposición de. Con lo cual, lo que estamos haciendo es incurriendo en el queísmo.

        Pues bien: el dequeísmo se produce cuando indebidamente insertamos una preposición de delante de la conjunción que. Por ejemplo, deber (referido a «obligatoriedad»): Debes de estudiar alemán. Cuando nos referimos a obligatoriedad ha de usarse el verbo sin la preposición de: Debes estudiar alemán. Lo que indica el verbo deber seguido de la preposición de es «probabilidad»: El avión debe de estar aún por Colonia (= quizá esté sobrevolando todavía esa ciudad).

        Un caso que se da también bastante es con los verbos pensar, opinar y decir: Pienso de que Ana aprobará, Opino de que la guerra no lleva a buen puerto y Dijo de que volvería por Navidad. Aunque aquí visto en frío parezcan casos que no se suelen producir, en el lenguaje coloquial es muy fácil encontrarse con ellos. Respectivamente, se debe (no debe de —por significar «obligatoriedad»— para respetar la norma y el buen hablar en español) decir Pienso que Ana aprobará, Opino que la guerra no lleva a buen puerto y Dijo que volvería por Navidad.

        Por cierto, con respecto a la pregunta de la semana pasada, de si debía decirse dudar que o dudar de que; ambas formas son posibles. La pregunta tenía trampilla… Hay más casos en los que se puede decir de las dos maneras; como, por ejemplo, avisar: El presidente avisó que implantarían una moratoria o El presidente avisó de que implantarían una moratoria.

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