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Si
el aprendizaje del idioma español se diferencia de muchos otros es por la
dificultad de la conjugación de los verbos. A partir de esta semana en algunas
ocasiones empezaremos a analizar en esta columna sobre la lengua española
algunos problemas relacionados con verbos.
Esta semana comenzamos con uno muy típico, especialmente en las islas,
por los problemas que provoca: el verbo haber. Este verbo proviene del
latín (habere) y tiene varias funciones. Los más importantes son las
dos que nombro a continuación: sirve como verbo auxiliar para formar las formas
compuestas de los verbos: Pepe ‘ha’ ido al circo, María y Carlos
se ‘habían’ quedado en casa, y la forma de conjugación llamada «de
obligación»: He de trabajar duro; y funciona como terciopersonal
(tercera persona del singular) con el significado de «existir, ser tenido o
estar, celebrarse u ocurrir».
Y
precisamente en ese segundo uso es donde se da el problema, llamado comúnmente
«personalización del verbo haber». Esta segunda acepción tan solo permite el
singular por tratarse de una forma impersonal; como decía, se forma siempre
como la tercera persona del singular (hay, había, hubo,
etc.) aunque el nombre sea plural. Es decir, nunca se debe formar como la del
plural (habían, hubieron, etc.), de manera que no
«personalicemos» —de ahí el nombre— el verbo impersonal. Pues bien, en
las Islas Canarias una inmensa mayoría de la población lo personaliza, lo usa
de manera incorrecta. Es decir, se escucha más que habitualmente en la calle en
cualquier lugar cosas como las siguientes: ‘Habían’ dos personas
en el coche, ‘Hubieron’ problemas en el ayuntamiento. ¿Por qué? Muy posiblemente por analogía
con otras funciones que posee el propio verbo, como la de su función de
auxiliar, donde el verbo haber sí que forma el plural: Ellos ‘habían’
participado en la competición.
[Este
artículo tiene una continuación:
Verbos:
‘haber’ (y 2).]
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