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Hablamos de los
estilos directo e indirecto. Dos estilos que aparecen con frecuencia en la
redacción de noticias y que no con poca frecuencia se confunden, se enredan
entre sí.
Los estilos directo e indirecto tienen la función de reproducir, directa o
indirectamente, lo dicho por otra persona. Por tanto, cuando lo hacemos de una
manera u otra, hemos de seguir distintos pasos.
Nos encontramos con el estilo directo cuando una oración depende de un verbo de
lengua, «decir», o de pensamiento, «pensar», y reproduce las palabras
textuales de alguien. Por ejemplo: Zidane dijo: «Espero repetir en Corea y
Japón lo del mundial de Francia: jugar bien y ganar otra vez». Como se
aprecia en el ejemplo, el estilo directo se forma con la ayuda de los dos puntos
y las comillas. El signo ortográfico se coloca tras el verbo declarativo y a
continuación las comillas, que, a su vez, van seguidas de mayúsculas.
En cambio, el estilo indirecto se utiliza para reproducir la idea del hablante,
sin utilizar necesariamente sus palabras textuales. Por ejemplo: Zidane dijo
que esperaba repetir en Corea y Japón lo del mundial de Francia: jugar bien y
ganar otra vez. Como se puede ver en el ejemplo, en esta ocasión aparece la
conjunción que subordinante tras el verbo declarativo, la cual sustituye
a los dos puntos del estilo directo. Por ello, la conversión al estilo
indirecto obliga a veces a realizar algunos cambios en las formas verbales (la
concordancia entre los tiempos correspondientes —consecutio temporum—), en
los pronombres y en otros elementos deícticos.
Por todo lo dicho, la conjunción que y el estilo directo son
incompatibles a pesar de que, como decíamos anteriormente, aparezca con
relativa frecuencia en textos periodísticos. Por ejemplo: El entrenador
de la UD Lanzarote dijo que «el equipo se encuentra con la estima alta tras la
victoria de la última jornada». Esta oración, en la que ambos estilos
se entremezclan, debería plantearse de alguna de las maneras explicadas
anteriormente: o de manera directa; esto es, con dos puntos y comillas (El
entrenador dijo: «El equipo se encuentra [...]»); o de manera indirecta;
es decir, sin comillas ni dos puntos (El entrenador dijo que el equipo se
encuentra —o encontraba— bla, bla, bla).
Para no repetirnos y utilizar siempre el verbo decir en estos casos, es
conveniente acudir a cualquier otro del repertorio de verbos declarativos que
nos ofrece el idioma español: expresar, indicar, explicar,
exponer, señalar, apuntar, comentar, contar,
manifestar, declarar, revelar, informar, asegurar,
añadir, alegar, argüir...
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