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Este es un artículo de que habla de que el queísmo y el dequeísmo.

 

 

Ovidio Cordero Rodríguez

2002 © oCordero.com

 

Queísmo y dequeísmo (1)

 

Formas como advertir que (Las autoridades sanitarias advierten ‘que’ fumar […]) e informar que (Telefónica le informa ‘que’ no tiene mensajes —esta era la manera antigua; ya lo han corregido—); o decir de que (Dijo ‘de que’ vendría) y pensar de que (Pensandode que’ se había olvidado, lo llamó por teléfono) son usos muy habituales en la comunidad hispanohablante. Pero agramaticales, incorrectos.

            Estos errores son los denominados queísmo y dequeísmo. El primero se produce cuando indebidamente suprimimos una preposición de delante de la conjunción que, ya que aquélla está exigida por algún elemento de la oración. Por ejemplo, el anteriormente expuesto: Las autoridades sanitarias advierten ‘que’ fumar perjudica a la salud. En este caso, nos encontramos ante un queísmo, pues el verbo advertir, con este significado («aconsejar») requiere de la preposición de. Por tanto, quedaría así: Las autoridades sanitarias advierten de que fumar […]. En su otro significado («enterarse de», «darse cuenta», «percatarse»), no precisa esa preposición de porque la naturaleza del verbo es distinta. Por ejemplo: María advirtió que le robaban el bolso (= María se enteró de que le robaban el bolso).

            Esta clase de errores verbales, que se produce en muchos casos por el contacto del español con el inglés, son los llamados (por Valentín García Yebra, traductor y lingüista; forma parte del equipo de corrección de la Agencia Efe) «verbos desnaturalizados por influencia anglicada». Desnaturalizamos un verbo cuando no lo utilizamos de la manera adecuada. Si un verbo rige suplemento precedido de la preposición de (véase deber de —refiriéndonos a probabilidad; y no obligatoriedad—), hemos de poner esa preposición siempre delante para respetar su naturaleza: Pepe debe de estar llegando en estos momentos a Madrid.

            El queísmo pasa más bien desapercibido entre los hablantes, pero no ocurre lo mismo con el caso del dequeísmo, que es más obvio y conocido por todos. A modo de introducción [la columna de la próxima semana cierra este tema], el dequeísmo se produce cuando indebidamente incrustamos una preposición de delante de la conjunción. Pregunta para la próxima semana: ¿dudar que o dudar de que? No lo dudes. 

[Este artículo tiene una continuación: Queísmo y dequeísmo (y 2).]

 

Ovidio Cordero Rodríguez

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Ovidio Cordero Rodríguez
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