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El segundo personaje
del título de este artículo, Tom Crus, lleva en escena como
protagonista muchos más años que el primero, Penélope Cruise, que se ha
introducido en los últimos años. Me refiero a la escena del mundo del cine y
la popularidad. Al ser conocidos internacionalmente, y, por ende, tener que oír
en tantas otras lenguas como pronuncian sus nombres y apellidos, se crean
problemas que se podrían evitar fácilmente. El caso del español, y más el
del hablado en Canarias, es muy curioso.
Tom era Thomas, y lo es aún en su pasaporte; Penélope ahora es Pe (en
Estados Unidos), pronunciado [pi] (3,1415…). Cruise era [cruis] para todo el
mundo; bueno, para los de habla hispana. Quien pronunciaba «Cruise» [crus] era
el que sabía inglés. El ‘pedante’. Pero ahora que el galán está con
nuestra española, que un día abrió los ojos y se encontró en el limbo, es [crus],
desde que hace unas semanas nos invadieran todos los medios de comunicación,
sobre todo la radio y la televisión —los que nos interesan ahora—, con la
noticia de la unión de estos dos actores. Esa manera de pronunciarlo, hace que
en Canarias, debido a nuestro seseo, no seamos capaces de diferenciar entre un
apellido y otro, pues el apellido de 3,14…, digo de Penélope, también lo
pronunciamos así: [crus].
Por tanto hablamos de los señores Crus, que han unido sus almas:
ahora la publicidad para su película Vanilla Sky —versión
estadounidense de la película española de Amenábar Abre los ojos— es
infinita y gratuita, aunque no voy a entrar en si esa unión es un montaje o no:
no estamos aquí para eso. Por cierto, que la película se estrena en enero de
2002. Y bueno, también sirve, dicho sea de paso, para Los otros. Me
refiero a la película de Alejandro Amenábar, que fue, precisamente, el que
hizo abrir los ojos a la señora Crus. Los otros, de la que es co-productor
Tom Cruise, fue cuarta en Estados Unidos el primer fin de semana. Ha
recaudado 12.000 millones de pesetas. Un éxito. Llegó a España la semana
pasada, y va por el mismo camino.
Tema interesante a un lado, animo a que sigamos pronunciando el apellido
del actor mission imposible como antes, [cruis]. De hecho, en algunos
lugares en los que se habla inglés se deja oír esa i, por vaga que sea.
En español casi la hemos tapado por completo. Pues eso, que Penélope Cruz y
Tom Cruise sean felices y coman perdises. Y no se vayan de bruses
como tantas otras parejas hollywoodienses. Todas. Qué crus.
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