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El corchete ([
]) es un signo de puntuación que está en desuso; pero que, sin embargo, se
puede y debe utilizar en una serie de ocasiones muy importantes y que dan
mucho juego. Por regla general se emplea para añadir información adicional o
explicativa, al igual que los paréntesis, pero con algunos matices
diferentes.
Los
corchetes se utilizan, por ejemplo, cuando en un enunciado o texto que ya va
entre paréntesis se precisa información aclaratoria o adicional, función
ésta que también lleva a cabo la raya (—): Manolo hizo la compra (chorizo
—de Chacón— y pan) para la merienda = Manolo hizo la compra (chorizo
[de Chacón] y pan) para la merienda; o Una de las últimas novelas de
Galdós (algunos estudiosos consideran Fortunata y Jacinta [1886-87]
la mejor novela española del siglo xix)
fue el Caballero encantado (1909).
Otros de
los usos importantes de los corchetes es cuando un editor, revisor de un
periódico o copista quiere añadir alguna parte que falta, aclaración o nota
en un texto. Por ejemplo, El artista aseguró: «Siempre he querido
trabajar con cantantes como Joaquín [Sabina] y Joan Manuel [Serrat]»; o
La intensa búsqueda de Nessie en el lago Ness, Escocia [Reino Unido], ha
resultado en vano.
Los
corchetes también tienen un uso similar al de los paréntesis cuando se
emplean encerrando tres puntos suspensivos para determinar que en un texto
transcrito se ha omitido parte del texto, ya sea una palabra o un fragmento:
«Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi
sonrisa [...] por lo negra que estaba la noche» (Juan Rulfo,
Pedro Páramo [Méx. 1955]).
Otros de
los contextos en que se emplean los corchetes es en la poesía: se inserta un
solo corchete de apertura delante de las últimas palabras de un verso para
señalar que no caben en la línea anterior (ejemplo de El libro de versos
de José Asunción Silva):
y los ritmos indóciles vinieron acercándose,
juntándose en las sombras, huyéndose y
[buscándose.
Un signo
muy parecido a los corchetes es la llave ({ }), pero tiene un uso muy
diferente. Estos signos se emplean en cuadros sinópticos (sinopsis:
«disposición gráfica que muestra o representa
cosas relacionadas entre sí, facilitando su visión conjunta», Diccionario de
la Real Academia Española) y esquemas para, entre otras cosas,
agrupar opciones diferentes, crear clasificaciones y desarrolar anterior o
posteriormente lo expresado. |