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Más sobre las comas.

 

 

Ovidio Cordero Rodríguez

2002 © oCordero.com

 

La coma, un signo ‘carismático’ (y 3)

 

En las dos semanas anteriores ya hablamos de los lugares en que la coma ha de insertarse y en los que no. Pero existen también una serie de casos en los que el insertar la coma es una opción. Si bien, el contexto nos puede ayudar a decidir si hacerlo o no. Algunos de estos casos los incluíamos en los casos de comas obligatorias, pero se da la circunstancia de que en algunas situaciones algunas de esas comas podrían dejar de insertarse, sin que por ello hubiera una falta de ortografía.

        Es el caso de las conjunciones o expresiones conjuntivas (pues, por tanto, así pues, por consiguiente...), que pueden dejar de llevar comas consecutivas —una delante y otra detrás— cuando en su entorno aparecen otras comas más importantes (enumeraciones, oraciones intercaladas, elementos suprimidos) con el fin de no entorpecer la lectura con tantas pausas: Habíamos tenido muchos gastos, estábamos cansados, etc, y no estábamos por tanto para eso. Lo mismo ocurre con el caso de los adverbios y las expresiones adverbiales (si acaso, encima, entonces, además, aparte de eso...): Hicimos los deberes, limpiamos el coche, y encima llevamos a pasear al perro.

        Otro caso, especial, es el de por ejemplo, por ejemplo. Existen casos en los que no funciona como inciso (entre comas), sino que enlaza dos y adquiere un valor adverbial similar al de como —el segundo ejemplo—: A veces cojo el tren; por ejemplo, cuando voy a trabajar. O A veces cojo el tren, por ejemplo cuando voy a trabajar.    

        También es coma opcional insertarla delante de la y u o que pone fin a una enumeración siempre que se quiera destacar el último elemento del enunciado: Al cine van Juan, Pedro, María, y la rubia del descapotable; así como cuando precede a otra conjunción: Al final le ha dicho que venga, y porque no dejaba de insistir; o cuando enlazan elementos en los cuales ya existe una de esas conjunciones: Fuimos y vinimos en guagua, y dormimos en el hotel más cercano.

        Igualmente se puede colocar coma detrás de un complemento antepuesto al verbo correspondiente: En ese caso, iré yo solo a decírselo; o detrás de la oración afectada por conjunción o subordinación: Si no entiendes algo, o quieres sugerir alguna materia o hacer algún comentario, envíame un mensaje electrónico.

 

Ovidio Cordero Rodríguez

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